En la época en que escribíamos una carta a los Reyes Magos o íbamos dejando caer lo que nos gustaría encontrar al levantarnos la mañana del 6 de Enero, casi siempre había un libro en la maraña de deseos. Así llegaron a nuestras manos los clásicos, en versiones adaptadas de la Editorial Molino y en las inigualables ediciones de Clásicos Bruguera que nos permitían leer la historia en viñetas y paladearla después en texto. Los tiempos han cambiado y ahora mismo pediríamos un lector de libros electrónicos, que nos permitirá recargarlo como si de una nevera se tratara, seleccionando el alimento que más se adapte a nuestro espíritu.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada