Lorca y el cine



Federico García Lorca, como tantos contemporáneos, sintió una gran interés por ese arte nuevo que era el cine. De esta fascinación nació El paseo de Buster Keaton, un diálogo tiernísimo en palabras del propio Federico, que se publicó en 1928, en el segundo y último número de la revista Gallo. 

Laila Abousada, ex alumna del instituto Ernest Lluch, ha ilustrado con una gran sensibilidad este coqueteo de Federico García Lorca con el cine.